Y después de una oscura madrugada, surgió una mañana de domingo, 3 de octubre. Había algunas nubes, pero el sol se empeñaba en empujarlas para iluminarlo todo. Silvio ya lo había cantado muchas veces, hasta arropado por una gran orquesta. La vida de un amanecer...
domingo 3 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Se llama María, por cierto!!!!
ResponderSuprimir