lunes, 12 de octubre de 2009

Un papá, una mamá y una sombrilla

El papá está debajo de la sombrilla en silencio. Mira algo o a alguien con atención, porque parece observador, y responde a los niños con un gesto leve, suficiente como para que el crío se dé por atendido sin que él tenga que perder el hilo de eso que tanto le interesa en las musarañas o en la sombrilla de al lado. No hay gritos que puedan alterar su reflexión, aunque sea la voz conocida de uno de sus cinco hijos varones, menores todos de 12 años.

La mamá no se está quieta. Busca en las bolsas bocadillos, despliega juguetes, besa y regaña por igual. "Mamá, caca". Y mamá le acompaña a la caca muy sonriente en mitad de su almuerzo. "Mamá, agua". Y mamá deja de comer para darle agua. Y lidera la conversación con el resto de comensales, con un niño en brazos y otro agarrado al cuello, pendiente de que un tercero se lo haya comido todo antes de volver a jugar con todos, de volver a bromear y volver a besarlos.

¿Qué instinto es el que dirige la gran mayoría de los mocos y de las cacas de los niños hacia sus madres? ¿Qué ley genética por descifrar les hace suplir a ellas la falta de diligencia del macho ante sus crías? La exposición de motivos de la Ley de Igualdad no me da respuestas, pero el cuadro completo -padre meditabundo, madre frenética y algarabía infantil- encaja con facilidad en la imagen aprendida de lo que es una familia feliz. Otra vez la evidencia de siempre: si nosotras no cambiamos los roles, nadie lo hará. Ellos están muy cómodos debajo de la sombrilla.

3 comentarios:

  1. Hay muchas familias ya donde los 'roles' se comparten e intercambian, Cárreter. Y otras en las que no. Te tengo que presentar a mi sobris... :).*

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  2. Hombre, yo no me quejo. El papá se comporta estupendamente. Otra cosa es que la implicación de la madre SIEMPRE supera a la del padre...

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  3. El instinto de la madre es arrollador, supera al del padre SIEMPRE, como bien dice Eri. Te sale de las venas a borbotones, no se puede controlar, yo no puedo, vamos. A ver si a fuerza de cambiar los roles conseguimos ir modificando también los genomas masculino y femenino, si no no sé cómo carajo vamos a hacerlo.

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