domingo, 27 de septiembre de 2009

De García Márquez a Obama, pasando por El Escorial

La primera vez que vi a una gótica fue en Madrid. Una amiga rubia y angelical compartía piso con una chica oscura y siniestra que ponía música funeraria por las mañanas y que se disfrazaba de vampiresa a la salida de la luna. Mi amiga se ganó su confianza regalándole salvaslips negros para su ropa interior negra; como sus toallas, sus uñas, sus sábanas y su universo entero. Yo tengo que confesar, por muy políticamente incorrecto que pueda quedar esto en la coyuntura nacional en la que estamos, que siempre la miré de reojo. Sin miedo, pero de reojo.
Vamos a quitarnos las caretas y admitamos que, derecha e izquierda, carcas y progres de este país, a todos nos ha sorprendido ver a las niñas de Zapatero con un atuendo más gótico que la catedral de León en la foto familiar con Obama. Otra cosa es que nos vayamos a atrever a cuestionarlas por su físico, que eso no está bonito (lo de algunos articulistas ha sido simplemente vergonzoso); pero de la confusión inicial no se ha librado nadie. "Pero si yo pensaba que es un fotomontaje...". Pues no.
Para mí que parte de la culpa del shock nacional la tiene ZP por no enseñar antes a sus crías. Entiendo su decisión, pero el secreto alimenta el morbo y el morbo la demanda informativa. Aznar, en cambio, nos fue acostumbrando a las suyas y, gracias a todas las fotos previas en Oropesa de la familia al completo, no nos asustamos cuando Anita apareció blanca y reluciente en El Escorial, con toda aquella pompa. No nos llevamos las manos a la cabeza porque simplemente se cumplieron nuestros peores vaticinios.
Y eso que hasta en el caso de Anita pongo por delante que ser hija de presidente del Gobierno no tiene que ser nada fácil. Lo digo con convencimiento, por mucho que me impactase leer un artículo de García Márquez en el que comentaba que María González, la hija de Felipe, se presentaba en el salón donde cenaban sus padres con el Nóbel para consultarle dudas del examen de literatura del día siguiente. Y por mucho que las niñas de ZP hayan tenido la oportunidad de asistir a la historia en directo y saludar a Obama creo que, si les diesen a elegir, las dos adolescentes preferirían vivir en León, en un casa normal con un padre normal... Y a lo mejor hasta se ponían unos vaqueritos en lugar de esas túnicas tan raritas.

3 comentarios:

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  2. Lo que impactó fue la niña de Aznar desnudita en la playa. Fue como ver a Aznar con pechos. Un shock. Todavía no lo he superado. :).*

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  3. se me había olvidado lo del salvaslip negro....te hago biógrafa oficial, porque te acuerdas más de mi vida que yo.

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